martes, 13 de marzo de 2012

De la tormenta.

Efímera tormenta que provocas
el refugio de atemorizados entes,
tu sonrisa cautiva a almas decadentes,
esa música, el choque; del silencio, amante loca.

domingo, 11 de marzo de 2012

De la espera.

Esa espera desesperante que al destino siempre añora
su llegada, dulce esperanza que a los sueños
siempre abraza con serena calma; cual luz cegadora,
es la espera alma sonora de anhelos siempre eternos.

viernes, 9 de marzo de 2012

22:19

Tratando de poner orden a mis reflexiones,
me pregunto cómo lograron los poetas domar a las palabras.
¿Será un lapso en que las palabras brindan concesiones?
¿Viajaron desde el alma a la mano y quedaron en papel plasmadas?

martes, 6 de marzo de 2012

0:43

El sueño de la inmortalidad se materializa con el espíritu.
La piedra es depositaria del alma de todos lo muertos de la humanidad.
La lava es el espíritu de un planeta que vive y respira y arde.
La roca fundida es el alma de todos los muertos y como alma, viva está

sábado, 3 de marzo de 2012

Química Encefálica.

La química encefálica me juega trampas esotéricas.
Mis frases metafóricas tienen un contexto melancólico.
La protagonista de mi sueño es una musa endemica,
en peligro de extinción por mis desplantes siempre erráticos.

Un sobrio paseo con pasos lentos y quejumbrosos,
me llevan casi siempre donde la viera hace tanto tiempo;
luego despierto cansado, como si algo me hubiese tenido absorto,
me coloco en posición y ando de nuevo, a mi soledad me enfrento.

miércoles, 29 de febrero de 2012

22:43

Lento pasa el tiempo a los ojos de un payaso enfermo;
enfermó de melancolía al saberse siempre eterno.
Las risas, su combustible otrora,
ahora son zumbidos trémulos incrustados en sus recuerdos.

Pasa rápido el tiempo a los ojos de un poeta casi muerto,
la tinta se ha derramado en la última tílde
de una letra compleja que no embonaba en un soneto;
el último fraseo en papel de un hombre triste.

domingo, 26 de febrero de 2012

Ojos de Psicopata Cansado.

Ahora tomo un poco de calma y pienso en mandarte a un lugar eterno.
Mi mirada te desnuda y mi boca que vuelve a vestir.
No hay aroma más embriagante que el de tu cuerpo al sentirse nervioso.
Los ojos serenos, con un toque de espada te hace trizas sin parpadear.
A bajar la guardia en pos de una mirada asesina, en pos de las reacciones por mi mirada intranquila